domingo 1 de mayo de 2011

De funerales y tanatorios

El tema de hoy no es lo más alegre que se me vaya a ocurrir en este blog, pero quiero comentar el comportamiento de la gente en los tanatorios y funerales.


Paseaba cerca de mi casa el pasado miércoles cuando observé que en la Iglesia de Santo Tomás se celebraba un funeral. Un coche esperando el ataud me avisaba de ello. En los alrededores de la Iglesia, unas 10 ó 15 personas esperaban la salida del féretro. Lo hacían en una actitud más propia de taberna, de reunión de colegas. Con las mismas ropas que utilizaría cualquiera de mis lectores para bajar la basura y volver a subir a casa, los animados asistentes discutían y gesticulaban con intensidad.


Mi pregunta para ellos sería: ¿A qué coño vas a un Funeral si no entras en la Iglesia? Se supone que si asistes vas a acompañar a la familia en esos momentos tan duros, independientemente de creencias religiosas. Lo que demuestran quedándose fuera es que van a cotillear, deporte nacional en España y campeones mundiales en la variedad de asistir a funerales y tanatorios a ver las mejores jugadas. Luego, cuando acaba la ceremonia y sacan el féretro, toman una pose de seriedad y en seguida son los primeros que se hacen paso a empujones y van a molestar a la viuda o a los hijos, a dejarse ver, a sentirse importantes. Si hubieran estado en la misa hubieran escuchado al cura o a un portavoz agradecer la asistencia y pidiendo que a los familiares les dejen ya tranquilos.


Igual sucede en los tanatorios. ¿Por qué hay personas que se tiran tranquilamente una hora en el recinto sin ser allegados? Se pegan una hora sentados en sillas, hablando alto, mirando quién entra y quién sale, presumiendo de ser los que más conocían al difunto... ¿no sería mejor entrar, ser prudentes e intentar pasar de desapercibidos, dar dos besos y el pésame, y a los 3 ó 4 minutos irse y dejar a los familiares tranquilos?


Como vivimos en la era de aparentar, de hacerse notar, de no querer perderse nada... nos encontramos actitudes como estas que son bastante más habituales de lo que pensamos.. Eso de "saber estar" en cada momento no va con algunos.

1 comentarios:

Merluzo dijo...

Lo de los funerales y los entierros es un horror, habría que inventar otra formar de honrar y despedirse de los muertos sin que sea una agonía para la familia....

Me apunto el tema para plagiarte...