Tiempos de buenas intenciones de los futuros candidatos municipales y regionales con sus conciudadanos. Las promesas de mejora y el arreglo de los baches en las aceras se multiplican a más velocidad que la Gripe A que resultó no ser más que un catarro de los de toda la vida. En Madrid nuevamente van a la cabeza, son los superhéroes, los que salvarán a los españoles que sobreviven en la capital y alrededores de todas las lacras que les acompañan cada mañana. Pero no se confundan, lo harán con guante blanco, sin ensuciarse las manos más que cuando las fotos y portadas lo requieran.
Esta vez le ha tocado el turno al señor Alberto Ruíz Gallardón, que a fuerza de desviar otros temas ha conseguido meter en la agenda de problemas ciudadanos a los mendigos, indigentes, pobres, sin techo... o como quieran ustedes llamarles. Don Alberto ha encontrado supuestamente una solución a un problema tan antiguo como la honorable profesión de la prostitución: Madrid no puede tener mendigos en sus calles, todos deben ir a sus albergues destinados para ello.

La teoría es digna de elogio, es decir, mejor dormir bajo un techo que no en la calle, donde el frío, las ratas, los maleducados y demás no les dejan dormir con la dignidad que todos merecen. Pero no es algo tan simple como parece y como nos quieren hacer creer.
El señor Alcalde acaba de situar en el centro de la diana de los más intolerantes a este colectivo tan castigado del que se generaliza en muchas ocasiones: "son unos vagos, prefieren pedir que trabajar" he escuchado en ocasiones. Hay vagabundos arruinados, otros con problemas psiquiátricos, depresiones, inmigrantes que no tienen nada más que una mochila en sus espaldas... los motivos son diversos, pero tienen un denominador común: sus vidas están arruinadas y apenas tienen más futuro que encontrar qué comer cada día. Con este anuncio, muchos ciudadanos están tomando actitudes negativas hacia ellos, cuando como máximo los sentimientos que deberían haber son los de lástima o solidaridad. Nadie quiere vivir así.
En las noticias de ayer se mostraban patrullas ciudadanas que se dedicaban a echar de sus barrios a vagabundos que dormían en esquinas de las calles o en los parques. Y lo hacían con violencia verbal y con una prepotencia vergonzosa. En uno de los casos, el hombre sin techo agarraba su saco de dormir y cabeza abajo abandonaba la zona, como si no tuviera ya de por sí bastantes problemas como para encima tener que pelearse contra una panda de pijos.
¿Hay albergues para todas las personas que no tienen casa? Si va a estar prohíbido dormir en la calle en un futuro y no hay albergues suficientes ¿qué harán con los mendigos? ¿cuál será el criterio a seguir para que entren antes unos que otros? Gallardón ha dicho que todo esto lo hace por ellos, por los pobres... me ha entrado la risa, no he podido evitarlo. Gallardón y Esperanza Aguirre tienen la manía de disfrazarse de justicieros, cuando muchas veces hacen lo contrario (no olvidemos que la presidenta quería prohibir los hombres anuncio porque "supuestamente" era humillante, olvidando que para un trabajador siempre es mejor ganar dinero de alguna manera que estar parado) Quieren esconder las realidades incómodas que perviven en Madrid.
El Alcalde tendría que tener más cuidado con lo que anuncia a la ligera. Y no quiero ser demagogo, porque a nadie le gusta tener una persona sin hogar debajo de la casa de uno mismo, lo sé, pero antes de plantear y reavivar un problema hay que tener buscadas las soluciones, y más cuando todo esto tiene un tufo a electoralismo que tira para atrás, y donde lo que menos les importa realmente son los propios afectados de esta polémica artificial que han inventado para tapar otras.
1 comentarios:
Mala cosa un alcalde que se preocupa más por el estado de sus aceras que por el de sus ciudadanos...
Un abrazo!
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