domingo 3 de abril de 2011

Decálogo para votar en blanco

1) No piensan en ti ni un instante. Sólo eres un instrumento temporal para llegar al poder.

2) Desconfía de los políticos profesionales, les da igual estar vendiendo naranjas que solventando problemas mientras cobren bien o reciban contraprestaciones en forma de favores de algún tipo.

3) Malgastan tu dinero con una ligereza digna de aplauso. Millones de euros en dietas, viajes injustificados, reuniones en el Parlamento europeo en las que no se saca ni una sóla conclusión que realmente nos beneficie y una larga lista que inundaría este blog.

4) No existe ningún partido político que cumpla ni un 20% del programa electoral que con tanta vehemencia predican las dos semanas que dura la campaña. Después, el mal de alzheimer invade sus vacías cabezas.

5) El resto de partidos de la oposición jamás buscan el beneficio del país, cuanto peor le vaya al enemigo, mejor, más lo celebran en privado. Y cuando el Gobierno está cerca de derrumbarse, los oponentes empiezan a salivar esperando su buen puesto.

6) Autocrítica cero. Jamás escucharás a un político español reconocer que han actuado mal o alabar la gestión del oponente. Si alguna vez piden perdón, es porque les obligan situaciones extremas, y por muy buenas propuestas que otros partidos hagan, no las aceptarán si creen que les puede hacer perder votos.

7) Los méritos no valen. Los competentes no van en los primeros puestos, ni siquiera en los segundos. Las listas (en un alto porcentaje) están formadas por pelotas, chupatintas, hipócritas y gente que socialmente cae bien, aunque luego no valgan para gestionar una ciudad o un Ministerio.


8) Tu capacidad de elección es nula. La democracia se basa en elegir a los gobernantes que te prohibirán y no te consultarán bajo ningún concepto. No hay referéndums para temas importantes que deberían ser decididos entre todos, eso sí sería una democracia real.

9) Ante casos de corrupción, no se actúa con contundencia, de hecho apenas se actúa. Estamos aburridos de ver que cientos de políticos sospechosos de corrupción copan listas electorales y salen año tras año elegidos, campando a sus anchas con dinero público para sus negocios privados (Murcia, Andalucía, Galicia, Baleares, Valencia, Madrid…)

10) Todos se declaran solidarios, sociales… pero ningún partido político de los mayoritarios en el mundo lucha por erradicar, o por lo menos hacer que disminuya considerablemente la pobreza. Este es el punto más irritante porque con un mínimo esfuerzo global se conseguirían resultados fantásticos… pero no interesa, no vende.



Motivos no faltan..................

4 comentarios:

ariamsita dijo...

Si tengo tiempo mañana vuelvo a pasar por aquí a discutirte alguna que otra cosilla :P , pero no quiero irme sin decir lo bien que me parece que vayas a votar en blanco si no te gusta cómo son las cosas en vez de no votar y dejar que hagan por ti :)
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Podría estar de acuerdo en alguno de los puntos de tu decálogo, incluso podría añadir otros nuevos, que seguro también tú compartirías.
Que no te quepa la menor duda de que aciertas en algunas de tus afirmaciones. Pero discrepo en que la solución sea votar en blanco.
Te puedo asegurar que cuanto más profundo buceas dentro de la estructura del partido más turbia está el agua, que es otra forma de decir que cuanto más metes la cabeza más asco te da. Pero cuando las cosas no te gustan puedes hacer dos cosas: algo o nada. Y votar en blanco no parece ser una acción lo suficientemente contundente que se pueda considerar efectiva.
Para cambiar las cosas, hay que conocerlas desde dentro, saber cómo funcionan y cómo se pueden cambiar y mejorar.
Es algo largo y complejo. Lo primero es analizar cuál es el origen del problema. ¿El sistema? ¿Los partidos? ¿Las personas que están en la dirección de los partidos?
Sinceramente creo que el sistema no es malo y los partidos son necesarios; así que el fallo está en las personas que dirigen los partidos. Pero no se puede culpar a una o dos personas por partido. Creo que podríamos clasificar a los culpables en tres familias. 1 los propios dirigentes o cabezas visibles que toman las decisiones del partido. 2 el entorno dependiente e interesado de los dirigentes. 3 los periodistas y m.m. c.c.
Estas tres familias, cada uno en su lugar, se empiezan a hacer peligrosos para la sociedad cuando entran en una cadena de favores, amiguismos, personalismos y clientelismo que poco o nada tiene que ver con la política. Lo malo es que ya están ahí. Han llegado arriba y han experimentado en primera persona la gloria del poder. Y además saben qué tienen que hacer para no bajarse nunca y hacer de la vocación política una profesión que consiste en el engaño y la manipulación continua.
El sistema o la constitución dice que los partidos son el instrumento para la participación política. Por lo que no queda otra que depender de los partidos para elegir a los representantes en las instituciones democráticas. Un error muy común es confundir partidos e instituciones. No son lo mismo, aunque en no pocas ocasiones, los políticos son los responsables de crear esa confusión.
Ahora bien, son esos dirigentes y sus entornos los que suelen representar o decidir quién representa a los ciudadanos que depositan su confianza en el partido de turno. Por lo que esa segunda familia de entorno interesado y dependiente puede crecer de forma peligrosa.
Hace poco hablé con un amigo que milita en un partido y me comentaba que en su formación existían diferentes grupos dentro del mismo partido. Lo cual se traduce en que pueden llegar a existir varias familias con diferentes intereses personales dentro de un mismo partido...

Es todo demasiado complejo pero seguro que desde dentro, con criterio y ganas de hacerlo bien habrá quien sea capaz de hacernos cambiar de opinión en el futuro.

Isaac "The Mime" dijo...

Siempre he defendido el voto en blanco, y siempre lo haré. Lástima que la mayoría de la gente no sepa ni como funciona.

Un saludo!

Albert dijo...

A día de hoy creo que es lo más coherente, especialmente a nivel regional y nacional.
Estoy contigo, Isaac, la gente asocia voto en blanco y no ir a votar como la misma cosa, olvidando que uno significa queja y el otro desidia, falta de interés...
El problema en la política viene cuando nos dedicamos a votar al "menos mal", eso nos hace una idea de lo que tenemos por ahí mandando y opositando.
En fin... te avisaré para crear un partido nuevo ;-)