Estos días se está produciendo un intenso debate en los medios, o incluso en las tertulias de Facebook, Twitter y otras redes sociales. En las mismas se está criticando al Presidente Rodríguez Zapatero por ser un demagogo y apoyar la Guerra de Libia cuando años atrás no lo hizo con Irak. Las posturas más simplistas dicen que "Una Guerra es una guerra", da igual cómo sea... con visiones tan líneales no se puede llegar a tratar el tema con cierta lógica. El Gobierno Socialista ha actuado con coherencia, con el respaldo de la resolución de la ONU... no con el de un par de gobernantes de gatillo fácil.
Y es que Libia no es Irak. Lo único que las une es que en ambos países hubo un Dictador que campó a sus anchas con el beneplacito de las potencias Occidentales. En el resto, la situación se asemeja igual que un perro a una rana, sí, son animales los dos, pero diferentes.
A estas alturas de la fiesta, ya nadie duda de que en la Guerra de Irak hubo mentiras, intereses ocultos y decisiones unilaterales a partes iguales. Las famosas armas de destrucción masiva fueron sólo una hipótesis con la que justificar un ataque que en ningún caso estaba legitimado por la ONU. Bien sabe el lector que me sigue que tengo alergia a la ONU por su cobardía e incompetencia para tomar decisiones contundentes cuando se la requiere, pero las normas del juego son las que son, y un ataque de dos países, como fueron EE.UU. y Reino Unido (más el apoyo de otros como España, Portugal, Dinamarca, Australia...) no estaba autorizado por quien debe dar el visto bueno, Naciones Unidas.
Durante meses, se vendió la idea de que Hussein podría cepillarse medio mundo dándole a un botón. Con esa premisa se atacó, y sobre todo sin un plan alternativo para después de la victoria... por eso llevamos 9 años de atentados y guerras civiles entre etnias iraquíes. Países como Francia, Alemania y toda la Liga Árabe rechazaron la intervención, pero Bush y Blair hicieron oídos sordos.
Libia es diferente. Las revueltas populares han degenerado en una Guerra Civil. Conviene ser cauto y no etiquetar de "buenos y malos" tan a la ligera, porque los rebeldes libios probablemente también tengan su tela que cortar. Pero la desproporción con la que Gadafi ha intentado detener las revueltas invita a la actuación inmediata (que llega tarde) por parte de la OTAN. Ha sido el propio Gadafi quien en repetidas veces ha avisado que "aplastará" a todo el que se ha manifestado o ha estado contra él (entre ellos Ministros de su Gobierno). Aquí no hay dudas, durante semanas ha atacado con fuego real a la población civil, contratando a cientos de mercenarios llegados de África... y seguirá haciéndolo si no se le para los pies.
Los "pacifistas a toda costa" se mueven muy bien en el terreno de quejarse y no dar una solución. Se quejan de la Guerra, pero no dicen cómo evitar que ciudadanos de a pie mueran por los disparos de quienes reciben dinero del Gobierno libio para ello. Cuando termine el conflicto se debería hacer autocrítica, y corregir los errores que llevan a los Gobernantes a reír las gracias a tiparracos como Gadafi, que durante años ha viajado con impunidad por Europa y América con sus Jaimas, sus chicas vírgenes, y su estúpida extravagancia.
El Gobierno Socialista en esta ocasión ha estado a la altura, ofreciendo sus recursos a la ONU, y participando en la medida en que sus posibilidades se lo permiten. Hay una resolución firme, hay motivos reales para entrar en Libia. Y con ello no desvirtua su posición en contra de Irak. Por ello, hoy mismo, el Parlamento español lo apoyará, con los votos a favor tan diversos (y dispersos) como los del PP, ICV, ERC o el PNV.
(Otro tema diferente a tratar sería por qué la ONU olvida países como Costa de Marfil, Congo, Kenia, Somalia... donde no se están respetando los derechos básicos del pueblo)

2 comentarios:
Bastante de acuerdo contigo en casi todo lo que has dicho, me parece que las comparaciones son bastante absurdas y que son situaciones muy diferentes;y en este caso, por mucho que a nadie le gusten las guerras, por mucho que haya sitios en los que se debería intervenir y no se hace, por mucho que las armas de Gadafi hayan salido de Occidente...creo que está plenamente justificado, y ya era hora de que dejásemos de mirar hacia otro lado. A ver si el viernes comento el tema en el blog.
Un beso!
Hola!
Pues yo no estoy muy de acuerdo. Está claro que no todas las guerras son iguales, pero desde luego que la de Irak y la de Libia se asemejan en algo más, y por supuesto tienen un principal interés común, el petroleo.
Que la ONU no apoyó la invasión de Irak, tampoco lo hizo en un principio con la guerra de Kosovo, y como bien dices, tampoco lo hace en las guerras civiles de Costa de Marfil y demás países africanos. De hecho, la ONU es tan pintamonas que vamos a ver que hace cuando los EEUU se retiren del mando.
Que lo de las armas de destrucción masiva fue una mentira pues puede que sí, pero desde luego que los miles de Kurdos que fueron asesinados con gas mostaza por Saddam no opinarán lo mismo.
¿Que esta guerra es más "legal" y posiblemente tenga más sentido? Puede, pero no nos confundamos, sigue siendo una guerra. Desde luego es un tema complicado, y cualquier opinión puede ser válida.
Un saludo!
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